jueves, 22 de noviembre de 2012

LA CREACIÓN


Sus ojos azules se abrieron de pronto,  No lograba recordar cómo llegó a casa, cerró los ojos, aspiró profundo y se sentó a la orilla de la cama, flashazos llegaban a su cabeza: él con su familia, su graduación de la universidad, el día de su boda, de pronto, fuego, una explosión.
Sacudió la cabeza queriendo acomodar las ideas: “¿Qué pasó?” se preguntaba, aspiró profundo, un extraño sonido escapó de sus pulmones, no lo tomó en cuenta, giró la cabeza para tronar el cuello y liberar así algo de estrés, de nuevo, un zumbido escapó ahora de sus articulaciones.
Un pequeño esfuerzo y la memoria empezó a  aclararse, Dr. Liam Rigth, especialista en cibernética,  creador del androide RV-10,  más que cualquier robot, su invento tendría la función de almacenar en una tarjeta digital toda la información del cerebro humano incluyendo recuerdos, hábitos y personalidad, la finalidad del proyecto era, una vez concluido,  dar vida más allá de la muerte a las personas con los medios para pagar semejante tecnología. Aún había mil detalles pero lo más probable es que en un par de años  podrían hacer las primeras pruebas.
Tanto trabajo”,  pensó para sí, de nuevo aspiró profundo y abrió los ojos, ya ubicado en quién era, desconoció de inmediato la habitación, nada que ver con las paredes blancas y los ventanales a los que estaba acostumbrado, por el contrario, la recámara era  oscura, sin ventanas, la cama sobre la que estaba parecía más bien camilla de hospital, individual, metálica. Recorrió con la mirada el lugar “¿Estoy en un hospital?” “¿Qué me pasó?”, nada había en el lugar más allá de la cama, un tenue luz  que le iluminaba y un extraño aparato con muchas luces de distintos colores, que emitía un “beep” de vez en vez.
La confusión le hizo presa y por un segundo se sintió desesperado, quiso salir corriendo, pero su raciocinio  fue más grande que el instinto, bajó la cabeza queriendo recordar lo sucedido la noche anterior, pasó  la palma de su diestra desde su frente  hasta la barbilla, ahí notó que algo no andaba bien, repitió la operación  su piel se sentía rara, fría, sin vida,  puso su mano frente a sus ojos , no dio crédito a lo que veía,  una mano blanca de plástico con articulaciones metálicas se movía frente a él , abrió los ojos al máximo, puso ambas manos frente a sus ojos, la misma historia, exploró su cuerpo, todo era plástico con las articulaciones en metal. Cuando más confundido estaba, una puerta casi imperceptible a los pies de la cama se abrió en automático, un sujetillo calvo,  envuelto en una bata blanca se dirigió  a el: “Dr. Rigth, ¿Cómo se encuentra? Imagino que confundido, relájese un poco, no intente hablar, mire esto” Acto seguido puso en sus manos un espejo, Liam  procedió a ver su reflejo mientras el sujetillo hablaba: “El día del accidente pensamos que lo perderíamos Dr. Su auto volcó, alguna falla con los frenos, y se incendió, cuando sacamos su cuerpo, apenas y respiraba, los médicos no dieron esperanza, Marielle, su esposa, accedió al procedimiento” “Marielle” repitió apenas el Dr. Liam “Ella está bien, esperando que le procedimiento sea concluido
El joven seguía perdido en su reflejo, su rostro plástico, blanco, de ojos azules, era por demás expresivo, maravillado,  no dejaba de tocar su frente y mejillas, de repente sonrió y solo atinó a decir: “Soy mi propia creación

sábado, 20 de octubre de 2012

La cosa


Amanda se revolcaba en la cama,  le era difícil encontrar su lugar, no sabía si era por el exceso de tareas y exámenes o por las noticias que rondaban al campus, se decía que habían desaparecido ya seis estudiantes entre hombres y mujeres  en solo un par de semanas,  la más reciente fue su compañera de clase, una chica llamada Jesica que si bien, no era su amiga,  era buena compañera de clase, tal vez era eso lo que le impedía dormir esa noche, el hecho de saber que uno de los desaparecidos era, de alguna manera alguien a quien ella conocía.
Cansada de dar vueltas  sin poder dormir, decidió consultar el reloj digital que descansaba sobre el buró a la izquierda de la cama, los dígitos, en  una profunda luz roja, delataron la hora, las 3:03 de la mañana, Amanda recordó algunas historias que se contaban con respecto a las tres de la mañana, sonrió y se encobijó para intentar, ahora si, conciliar el sueño.
Un ruido  que escapaba del rincón mas oscuro de la pequeña habitación le llamó la atención,  se sentó asustada, encendió la lámpara que estaba justo a un lado del reloj, dirigió la mirada al rincón, no distinguió nada claramente, pero alcanzaba a escuchar algo raro, como un jadeo constante, casi inaudible, como un perro después de correr, solo que casi silencioso, tomó la lámpara con su mano derecha y se arrodilló sobre la cama en afán de acercarse  e iluminar el rincón, de entre la oscuridad, de repente, alcanzó a distinguir algo parecido a un par de ojos amarillentos que le veían fijamente mientras reflejaban  la luz de la lámpara, muerta de miedo pero invadida de curiosidad, avanzó de rodillas hasta la esquina de la cama  alumbrando poco a poco el rincón,  la luz llegó casi hasta el suelo, había alguien, o algo tirado boca abajo en la alfombra azul mirándole fijamente, pensó que,  tal vez su mente le había jugado alguna broma, quiso alumbrar mas, salir de su duda, la lámpara opuso resistencia, ella haló con fuerza  y acto seguido el reloj cayó al suelo haciendo un ruido escandaloso y la  habitación quedo totalmente a oscuras, ella cometió el error de voltear a ver la fuente del ruido, descuidó solo un segundo lo que veía, cuando volvió la cara en medio de la oscuridad a donde estaba esa cosa a uno metros de ella, pudo sentir la respiración agitada justo frente a ella, a unos centímetros de su rostro, un escalofrío le recorrió la espalda completa, algo cayó en sus manos, húmedo, frio, era baba.
Una fuerza empujó a Amanda hasta el otro lado de la cama, en la negrura de la noche, no alcanzó a distinguir quien le hacía eso, por un segundo opuso resistencia, pero fue inútil, esa cosa jadeaba encima de ella, en su cara, el peso sobre su cuerpo le impedía moverse, la baba le caía en el cuello desnudo, el pánico la  invadía, quiso gritar pero nada salió de su garganta, abrumada por todo, ella terminó desmayada sobre la cama.
La luz del día dio en el rostro de la chica, despertó aun asustada, buscando como loca a la criatura de la noche anterior, en el piso aun estaban el reloj y la lámpara pero nada mas, buscó incluso debajo de su cama, nada, pensó entonces que había sido solo una pesadilla,  decidió olvidar el incidente y seguir su rutina normal, así que después de un baño, se dirigió a clases, retomando la vida justo donde la dejó la noche anterior.
De nuevo, revolviéndose en la cama, el día había pasado prácticamente sin recordar el incidente, ahora, despierta, miró de nuevo el reloj y una desagradable sensación la recorrió completa al ver la hora que marcaba 3:03 A.M.  Casi de  inmediato, se repitió la historia, el jadeo incesante  que la llamaba a ver que se ocultaba en el rincón de la recámara. Esta vez decidió hacer caso a su instinto y no a su curiosidad se arropó hasta la cabeza en las cobijas y así permaneció, unos minutos después, pudo sentir como algo subía a su cama y se arrastraba hasta donde ella estaba arropada, sintió como una especie de mano, mas bien una garra, recorría su cuerpo por encima de las cobijas, ella temblaba del miedo, fue tanto su pánico, que su mente quedó en  blanco  y se desmayó de nuevo.
En la mañana, despertó asustada, esta vez, la sábana estaba cubierta de algo amarillento, ¡Baba seca! El miedo la invadió, llegó a pensar  que se estaba volviendo loca,  pero no podía contarle a nadie lo que pasaba pues, si ella misma no lo creía, cualquiera que la escuchara pensaría que, en efecto, se volvía loca. Ese día paso volando, cada hora que pasaba, la acercaba  a regresar a su habitación,  no tenía a quien recurrir, temía que la juzgaran, que la internaran  en un manicomio, no sabía que hacer, esa tarde se compró una lámpara de mano y  un cuchillo grande de cocina, llegó a su habitación preparada para todo,  el trayecto de las 8 a las dos de la mañana fue eterno, aun así, dormir le fue imposible, con toda su ropa bien puesta y lista a lo que viniera, volteo a ver el reloj, la hora era exacta 3:03 A.M.  Casi de inmediato, los sonido se hicieron evidentes, Amanda se armó de valor, alumbró con la lámpara de mano la esquina y, por primera vez desde que terminó la aventura, pudo ver claramente  una parte de lo que era, parecía un ser humano, desnudo, amorfo, sus cuatro extremidades eran largas, iguales entre ellas, mas que manos o pies, eran garras largas y muy similares entre ellas, sin dejar de ver a esa criatura, encendió la luz de la recámara, para su sorpresa, al fin pudo ver completo al ser y ¡Era una mujer! Su rostro casi humano y femenino se le hizo muy familiar,  se parecía mucho a Jesica pero totalmente deforme, sus labios no existían y los dientes expuestos eran similares a colmillos, solo colmillos, una boca sin labios repleta de colmillos, el cabello,  a pesar de ser largo, era ralo, escaso y la piel, en términos generales era blanca, pálida, casi transparente, la criatura se empezó a mover lentamente, parecía una araña humana, le veía con esos ojos amarillos profundos, Amanda moría de miedo, quiso correr hacia la puerta, ese fue un gran error, la criatura era mucho, pero mucho mas veloz que ella, llegó antes a la puerta y con un revés de su garra superior izquierda  lanzó  a la chica hasta la cama, casi en el acto, la cosa esa estaba encima de ella, cubriendo con su cuerpo deforme el cuerpo de ella, los rostros estaba frente a frente, Amanda moría de miedo, la criatura parecía disfrutar el miedo que escapaba por los poros de la joven, ella intentó con todas sus fuerzas escapar pero eso era imposible, el cuchillo cayó de sus manos y la criatura parecía reír encima de ella.
El día alcanzo de nuevo a  Amanda sin recordar mas allá del momento del desmayo, ese día, decidió limpiar cada rescoldo de la habitación, no encontró nada, ¿Dónde podría ocultarse la criatura?  
El día se fue volando, Amanda pensaba que, tal vez, la criatura ya no estaría esa noche, trató de lidiar con ello y decidió  ver un poco de televisión,  la hora señalada le alcanzó mirando un programa de comedia, como de costumbre, algo le hizo ver el reloj justo a la hora adecuada, pero por alguna razón, no tomó en cuenta lo que se venía encima como todas las noches, algo en la pantalla la  hizo reír, justo en el momento en que la criatura subía a la cama, su risa fue como un golpe seco en la cabeza de la criatura que incluso se desvaneció hasta caer al suelo. Una idea cruzó la cabeza de Amanda, ¨La criatura se alimenta del miedo¨  así que, se armó de valor, y empezó a reír como loca, la criatura se revolcaba en el suelo, trataba de meterse en su rincón  desesperada, con la luz encendida, Amanda se acercó sonriendo, la criatura se veía perdida, parecía suplicar por su vida, pero era demasiado tarde pare ella, Amanda sacó el cuchillo y lo clavó sin misericordia cualquier cantidad de veces en el cuerpo de la criatura. La cosa esa chillaba como cerdo al ser sacrificado, una vez que dejó de  moverse, ella, Amanda,  empezó a ver con cuidado el cuerpo sin vida, sin duda, ¡Era una mujer! Pero ¿Qué demonios le paso? En eso estaba su mente, cuando de la nada una voz se escuchó en su espalda, parecían muchas voces en una sola:
-Has tenido mucha suerte humana, pero nosotros no nos equivocamos dos veces, esto que ha sucedido hoy, jamás se repetirá te lo garantizamos-
De pronto, la oscuridad total.
Ha pasado quien sabe cuanto tiempo desde que eso sucedió, Amanda abre los ojos algo mareada, esta tirada sobre la alfombra, sonríe al reconocer el lugar, está en su cuarto, a un lado, en la oscuridad, distingue su cama, encima hay alguien , alguien que huele delicioso, se levante lentamente, avanza hasta la cama, y con su garra derecha, acaricia el rostro del chico que duerme en la cama, el joven abre los ojos y al ver a esa criatura frente a su rostro grita invadido de terror, Amanda disfruta eso como nadie, es tan refrescante, tan rico, tan  abundante en sentimiento, grita en el rostro de la joven victima que, a cada momento, mas y mas se invade de terror mientras ella disfruta ese banquete de miedo que le quita el hambre y le hace sentir taaaan bien, un loco frenesí de terror, es momento de repetir la historia, pero ahora, del otro lado de la mesa…

domingo, 16 de septiembre de 2012

De amor y de perdon

El sonido repetitivo del telefono le despertó, algo molesto, Beto levantó el mobil, reconoció el número entrante, "Laura"  su ex novia, decidió no responder, ellos habían terminando una hermosa relación por un mal entendido,  el parecía no tomar en serio la relación, ella pedía mayor formalidad, después de un año y amándose mucho, ella decidió cortar la relación, el , por orgullo, se tragó el amor y ambos se separaon, hacía ya mes y medio que no estaban juntos, que  no se veían. El  mobil de Beto sonó nuevamente, ahora era el tono de sms, Decidió leerlo, era de Laura,  el mensaje decía: "Amor, yo sentí lo mismo que tu anoche, por favo quiero verte, te extraño, necesito verte de nuevo, te espero en el parque grande a las tres de la tarde, por favor, no faltes"  Beto sonrió pues el también la extrañaba mucho y la amaba muchísimo, pensó que al fin se le había "bajado" el coraje y que tal vez, ahora si podrían consumar el noviazgo en lo que ella anhelaba tanto... Matrimonio!

Mientras se duchaba, el joven recordó su sueño, en él, sentía como que estaba debajo del agua, una enorme presión en el pecho, era dificil respirar. ¿A eso se referiría Laura?

Camino al parque, él le compró un collarcito con una imagen que ella adoraba, una tarjeta con la misma imagen en rosa y escribió: "Te amo hermosa, espero que logremos olvidar nuestros orgullos, se que me amas, pero te lastimé, esta vez será diferente, quiero que seas mi esposa Laura"  Tomó asiento en la banca donde matarón tantas veces al sol entre risas y besos, miró al pasto que tanto maltrataron con sus cuerpos mientras jugaban ahí, y una sonrisa se marcó en sus labios.

El "bip bip" de su reloj delató la hora, las tres exactas, levantó la vista como halado por una fuerza invisible, ahí estaba ella, tan hermosa como siempre, alta con sus tacones que la hacian ver espigada, su cabello rubio a los hombros parecía robarle el brillo al sol, sus ojos cubierto con gafas de aumento, sus sonrisa perfecta, su piel, blanca, lucía más pálida de lo normal, su paso tan cadencioso como siempre, ella iba en un vestido blanco, arriba de la rodilla, de tirantes, con la misma imagen de la tarjeta, bordada a la izquierda del faldón.
Se veía tan bella!!!

El se puso en pie de inmediato, quiso abrazarla, besarla decir mil cosas, ella, puso su indice en  los labios de el y solo dijo Shhh, caminemos,  mientras andaban ella le dijo: 

"Se que has estado triste, yo también y que me has extrañado tanto como yo a ti, se que comes poco y no duermes, si me has soñado como yo a ti,  se que ME AMAS TANTO COMO YO A TI, por favor bebé, amor, cuidate."
El respondió:
"Amor, fue una tonteria la que nos llevo a esto el orgullo tonto de ambos, mi cobardía por no formalizar lo nuestro, tu premura por hacerlo, bebe, ahora entiendo todo, quiero que seas mi esposa" 

Ella  le hizo callar con un beso en los labios:
"Ambos nos hicimos daño bebe y no vine a discutir eso amor, ni a que me pidas perdón, solo quiero que sepas que, aunque las cosas no se arreglaró, jamas dejé de amarte y creo que nunca es tarde para decirte cuanto te amo y sentir que tu también me amas  mi. Esperé tu llamada, nunca la hiciste, esperé tus mensajes, nunca llegaron, te esperé en la ventana de mi habitación y jamas llegaste. De pensarte de esperarte y de no verte, se borró mi apetito, mi sed, mi gana de vivir, mi color se fue con la sombras, por eso me ves pálida y con los ojos tristes, y no Bebe, no te culpo, jamas lo haría, este error fue de dos yo también tuve culpa amor. Tu sueño de anoche, yo lo vivi también, pero con mucho mas dolor, grité tu nombre, te pedí perdon mil veces. Que lastima que no me hayas escuchado, que no me hayas llamado pero amor... NUNCA ES TARDE PARA PEDIR PERDON  y vine a darte esto"

Ella desprendio de su cuello la cruz que el le regaló hacia un tiempo, la puso en sus manos, ese era el simbolo de su amor "En esta cruz siempre me encontraras, mi cuerpo, mi mirada, mis labios, aqui en esta cruz, estoy toda yo mi amor, te amo y quiero que la conserves por el resto de tu vida"

Mientas ella le ponia la cadena, él se anegaba en llanto, la gente que pasa por el parque le veía, pero a el no le importaba, la  abrazo fuerte y lloró como nunca en su vida.

"¿Me acompañas a casa amor?"

Beto secó su llanto y la abrazó por la cintura, a paso lento y en silencio la acompañó hasta su hogar. Al llegar, ella le pidió que lo esperara afuera, el accedio y esperó, pasaron mas de quince minutos, ella no salía, de pronto se abrió la puerta, un grupo de amigos mutuos salieron de casa con el llanto en los ojos, a Beto, un escalofrio le recorrió la espalda y se llenó de miedo

"Se nos fue beto, Laura se nos fue"

Le dijo unos de sus amigos mientras lo abrazaba fuerte. Beto se soltó del abrazo y lleno de miedo corrió hacia la casa, subió los escalones hasta la recamara de Laura, su madre abrazaba el cadaver, Laura tenía el rostro muy triste, pálido, el vestido con el dibujo estaba colgado sobre una silla, su madre le dijo:
"Laura murio de tristeza, desde el día que se dejaron, ella dejo de comer, de beber, de salir, de sonrerir, su luz se apagó, anoche sufrió un infarto y un paro respiratorio, el doctor no se explica como aguanto hasta hoy"

"mi sueño" 
Pensó beto

"ella sabia que moriría, nos pedio que la entarraramos con el vetido que está sobre la silla, ese que le regalaste y te dejo esta carta"

La carta decía:

"Amor, yo tambien senti tu dolor, se que nos equivocamos, se que nuestros orgullos terminaron por matarnos, te amo mas que a la vida misma, ahora me voy, pero quedate con mi cruz, siempre que me extrañes ahi estaré, siempre por ti, te amo beto, te amo desde que te conocí  y jamas deje de hacerlo, PERDONAME por no saberte perdonar antes y TE PERDONO  por no haberme perdonado tu a mi antes, te amo en esta y en la otra vida, LAURA"

Beto cayó sobre sus rodillas, nadie lo movió jamas de ahi, en el mismo espacio, durante horas despues del sepelio, el se alejo de todos, un mes después, le encontaron mueto al igual que Laura, de tristeza, en su mano tenia una carta que decia " LAURA MI AMOR, AL FIN TE MIRARE DE NUEVO, NUESTRO AMOR ES PARA SIEMPRE"

lunes, 2 de enero de 2012

ASWANG

Mi nombre es Pedro, me llaman Peter, soy de sangre mexicana, pero nacido en tierras americanas, durante diez años pertenecí a las fuerzas especiales denominadas Navy Seals, llevando a cabo varias misiones, la mayoría de rescate, éramos un equipo de cuatro: El teniente Lou, Mark, Danny y un servidor. Ese día, la misión era descender en paracaídas hasta el corazón de la jungla Filipina y rescatar a dos colegas capturados en acción y salir, en total silencio, lo cual, de alguna manera era nuestra especialidad.

A poco más de ocho mil pies, los cuatro abandonamos el avión ocultos en la oscuridad de la madrugada el viento era helado y el sol se asomaba lento en el horizonte pintando apenas de rojo el alba, una vez abiertos los paracaídas, nos deslizábamos gentilmente en el aire, fue ahí donde tuvimos el primer encuentro con “eso”, pasó apenas a unos doscientos metros debajo de nosotros, se veía majestuoso, parecía una gigantesca manta raya negra deslizándose en el aire, su envergadura superaba fácilmente los tres metros y medio de largo, al menos un metro y medio de altura, no distinguíamos algo que hiciera las veces de cabeza, parecía un enorme murciélago, los cuatro pudimos verlo claramente, cuando de pronto descendió en picada hasta perderse en lo que quedaba de oscuridad. Llegamos a la conclusión de que era un murciélago de la fruta, aunque nadie vio la “cara de zorra”, era la única explicación lógica, ya que esa especie de murciélago suelen crecer mucho.

Una vez en tierra, decidimos no tocar el tema, la misión era mucho más importante que cualquier tema banal, preparamos el equipo, armas y balsa inflable para cruzar el rio que nos separaba de nuestro objetivo, cruzamos sin novedad y en unas horas estábamos en las inmediaciones de la improvisada prisión. El silencio era perturbador, no había guardias en la entrada, las atalayas de madera se encontraban vacías, nuestros pasos no hacían eco, los gogles térmicos confirmaron que, en efecto, estábamos solos, rompimos formación y empezamos a explorar en el campamento, las imágenes satelitales tomadas apenas días antes confirmaban gran actividad y nos sorprendió la desolación del lugar.

No encontramos nada, ni seña de actividad humana, nos adentramos un poco más en la selva buscando cualquier rastro de vida, más de veinte minutos caminamos, hasta que un grito de Mark nos puso sobre aviso: -¡Aquí hay alguien!- Corrimos y ahí estaba, a la orilla de un charco, cubierto en lodo de pies a cabeza, un nativo, tal vez un guardia de la prisión, sentado abrazando sus rodillas envuelto en un extraño silencio con los ojos cerrados y su fusil ak-47 tirado unos metros a su derecha. El teniente se acercó cauteloso y lo toco apenas con su mano derecha, el nativo abrió los ojos aterrado y empezó a gritar algo poco entendible parecía decir: “Aswang”… “Awang” la histeria lo poseía así que decidí acallarlo con un cachazo de mi SR 47 en la nuca, acto seguido, ya inconsciente, lo até de pies y manos y me lo eché sobre el hombro izquierdo, su complexión delgada y su corta estatura lo hacía pesar fácilmente menos de 50 kilos

-¿Qué quiere decir Aswang teniente?- le pregunte mientras emprendíamos de nuevo el camino, el teniente se encogió de hombros y giró su cabeza en un claro signo de negación

- No lo sé Pete, esa palabra es nueva para mí-

Danny se comunicaba mientras tanto con el Cuartel general vía teléfono satelital, Mark, apoyado en el GPS encontraba nuestra ubicación exacta para una posible extracción de emergencia. Fue informado al HQ lo encontrado en la zona del rescate y se nos dio la orden de abandonar la misión, llevarnos al Nativo para interrogarle y conocer el paradero de los colegas:

- Hay un claro a veinte kilómetros al sur de ustedes, sería un sitio ideal para la extracción-

Estuvimos los cuatro de acuerdo y empezamos a caminar hasta la zona cero, antes de dos horas estábamos listos y en posición para el “gancho del cielo” (sky hook) , nuestros globos localizadores esperaban el paso del avión fuga y con los arneses bien puestos, esperábamos el arribo del transporte.

Una extraña niebla empezó a cubrir el llano y de entre las rocas del fondo, una extraña mujer emergió caminando lentamente, su cuerpo era cubierto por una especie de toga negra, al parecer de piel, que arrastraba en el suelo impidiendo ver sus pies, lo cual le daba un aire místico, sus manos y brazos se ocultaban debajo de la prenda, veía directo al suelo mientras una breve brisa despeinó apenas sus cabellos negros larguísimos , el color pálido de su piel y su alta figura, le delataron no ser nativa, Lou se adelanto un poco a nosotros y se dirigió a ella: - Señorita, buenas tardes – Las palabras hicieron oídos sordos pero la mujer cambió su dirección sin alzar la mirada, ahora se dirigía hacia nosotros, con la misma lentitud en sus pasos.

Todos, excepto Lou, preparamos nuestros fusiles, ella se detuvo a unos metros del Teniente justo frente al grupo, yo a cinco metros a la izquierda de él, Mark a la misma distancia, pero a la derecha y Danny un par de metros detrás del líder :

-Buenas tardes-

Repitió Lou, fue cuando ella alzó la cara, su piel era más que pálida, gris, sus ojos grandes negros… ¡Totalmente negros! Al igual que sus labios, un escalofrío me recorrió la espala hasta la nuca, apunté mi fusil a su cabeza en el justo momento en que un horrible grito escapó de su boca, mostrándonos su horrible dentadura digna de la mas horrible piraña , su toga parecía tener vida propia, se abrió y mis ojos no creían lo que estaba yo viendo, esa prenda, no era otra cosa que un par de enormes alas pegadas a la espalda de la criatura su cuerpo desnudo distaba mucho al de una mujer estaba totalmente cubierta de una especie de bello grisáceo muy espeso, sus brazos demasiado largos para la complexión terminaban en garras de cinco dedos con pulgar opuesto pero de uñas en extremo afiladas.

Mi cerebro dio la orden de disparar, pero el gatillo no se inmutó, mi cuerpo estaba paralizado, pensé que era el miedo, el pánico de ver semejante criatura frente a mis ojos, pero de igual manera, ni uno de los otros se movía. El ser gritó de nuevo viendo directo al rostro del Lou y acto seguido, de un salto, avanzó los tres metros que la separaban del teniente cayendo sobre su pecho y quedándose en el mientras mordía con sádico frenesí su cuello, ambos tocaron el suelo, ella sobre de él sin soltarlo un segundo mientras arrancaba pedazos de carne y los comía, la sangre que brotaba a borbotones invadió el rostro cuasi femenino de la criatura, quien parecía disfrutar cada que desgarraba su piel. Y ahí estaba yo, mirando como mi superior y amigo era devorado por un ser que no debería existir y aun teniendo mi arma en las manos, no podía hacer absolutamente nada, la escena era surreal, horrible, las piernas del teniente temblaban, pero su cuerpo aun con un dejo de vida, jamás opuso resistencia a los embates de la sanguinaria criatura, pasaba por mi cabeza la duda de quién sería el siguiente.

Un grito a mi espalda me sacó del trance:

– ¡“Aswang”!…. ¡“Aswang”!-

El nativo había despertado y en su enorme miedo, empezó a gritar, sacudí la cabeza e inmediatamente vacié mi Arma sobre la criatura, el sonido de las balas hizo reaccionar al resto del escuadrón y los tres descargamos nuestra furia jalando sin reserva del gatillo. Pero las rondas no hicieron mella en el espantoso ser, con una increíble velocidad y fuerza, atacó a Danny y de un solo zarpazo en le hizo pedazos la cabeza, yo recargue mi arma y seguí disparando, pero antes de darme cuenta, el fusil fue derribado de mis manos, la sangre empapó el suelo y mi uniforme, no sentí dolor, pero sabía que algo no estaba bien esa era ¡mi sangre!, todo se tornó borroso, Mark seguía disparando, el sonido del avión llegando al punto de rescate, imágenes borrosas, de pronto, el silencio me invadió y la oscuridad hizo lo mismo.

Abrí los ojos pensando que todo eso había sido un horrible sueño, la peor de las pesadillas, pero la cama de hospital, el sonido del electrocardiograma y la manguera de suero en mi brazo derecho me hicieron ver que, en realidad todo había sido tan real como lo recuerdo.

El teniente Lou y Danny murieron en el acto, el avión paso justo a tiempo y nos recogió a los cinco, incluyendo al Nativo que traía atado a mis espaldas , dicen los forenses que el daño en sus cuerpos nunca lo habían visto, no saben explicar qué clase de animal pudo hacer semejante daño.

Mark no soporto, llegando a tierra tomo su calibre cuarenta y cinco y se voló la cabeza a pesar de venir físicamente intacto, dicen que solo gritaba:”La traigo dentro de mí, sáquenla, ¡sáquenla!”- No sé a qué se refería, aunque a veces siento que la criatura aun está frente a mi.

Del nativo no supe mas, dicen que nunca llegó al avión pero sé bien que lo traía atado a mí, el arnés que utilicé estaba especialmente diseñado para su uso en “tándem” es decir, para dos personas.

Yo aún sigo aquí, dicen que me he vuelto loco y me encerraron en un psiquiátrico y ahora, a más de cinco años, cada que cierro mis ojos, puedo sentir su horrible mirada, y escucho claramente sus horripilantes gritos en el silencio de la noche, he querido olvidar lo sucedido, me han medicado para que olvide, pero a diario recuerdo lo que sucedió, basta con sentir la ausencia de mi brazo izquierdo amputado desde el hombro para saber que lo sucedió fue tan real que me dejó lisiado por el resto de mi vida.

Aswang ¿Qué demonios eres?..........