jueves, 22 de noviembre de 2012

LA CREACIÓN


Sus ojos azules se abrieron de pronto,  No lograba recordar cómo llegó a casa, cerró los ojos, aspiró profundo y se sentó a la orilla de la cama, flashazos llegaban a su cabeza: él con su familia, su graduación de la universidad, el día de su boda, de pronto, fuego, una explosión.
Sacudió la cabeza queriendo acomodar las ideas: “¿Qué pasó?” se preguntaba, aspiró profundo, un extraño sonido escapó de sus pulmones, no lo tomó en cuenta, giró la cabeza para tronar el cuello y liberar así algo de estrés, de nuevo, un zumbido escapó ahora de sus articulaciones.
Un pequeño esfuerzo y la memoria empezó a  aclararse, Dr. Liam Rigth, especialista en cibernética,  creador del androide RV-10,  más que cualquier robot, su invento tendría la función de almacenar en una tarjeta digital toda la información del cerebro humano incluyendo recuerdos, hábitos y personalidad, la finalidad del proyecto era, una vez concluido,  dar vida más allá de la muerte a las personas con los medios para pagar semejante tecnología. Aún había mil detalles pero lo más probable es que en un par de años  podrían hacer las primeras pruebas.
Tanto trabajo”,  pensó para sí, de nuevo aspiró profundo y abrió los ojos, ya ubicado en quién era, desconoció de inmediato la habitación, nada que ver con las paredes blancas y los ventanales a los que estaba acostumbrado, por el contrario, la recámara era  oscura, sin ventanas, la cama sobre la que estaba parecía más bien camilla de hospital, individual, metálica. Recorrió con la mirada el lugar “¿Estoy en un hospital?” “¿Qué me pasó?”, nada había en el lugar más allá de la cama, un tenue luz  que le iluminaba y un extraño aparato con muchas luces de distintos colores, que emitía un “beep” de vez en vez.
La confusión le hizo presa y por un segundo se sintió desesperado, quiso salir corriendo, pero su raciocinio  fue más grande que el instinto, bajó la cabeza queriendo recordar lo sucedido la noche anterior, pasó  la palma de su diestra desde su frente  hasta la barbilla, ahí notó que algo no andaba bien, repitió la operación  su piel se sentía rara, fría, sin vida,  puso su mano frente a sus ojos , no dio crédito a lo que veía,  una mano blanca de plástico con articulaciones metálicas se movía frente a él , abrió los ojos al máximo, puso ambas manos frente a sus ojos, la misma historia, exploró su cuerpo, todo era plástico con las articulaciones en metal. Cuando más confundido estaba, una puerta casi imperceptible a los pies de la cama se abrió en automático, un sujetillo calvo,  envuelto en una bata blanca se dirigió  a el: “Dr. Rigth, ¿Cómo se encuentra? Imagino que confundido, relájese un poco, no intente hablar, mire esto” Acto seguido puso en sus manos un espejo, Liam  procedió a ver su reflejo mientras el sujetillo hablaba: “El día del accidente pensamos que lo perderíamos Dr. Su auto volcó, alguna falla con los frenos, y se incendió, cuando sacamos su cuerpo, apenas y respiraba, los médicos no dieron esperanza, Marielle, su esposa, accedió al procedimiento” “Marielle” repitió apenas el Dr. Liam “Ella está bien, esperando que le procedimiento sea concluido
El joven seguía perdido en su reflejo, su rostro plástico, blanco, de ojos azules, era por demás expresivo, maravillado,  no dejaba de tocar su frente y mejillas, de repente sonrió y solo atinó a decir: “Soy mi propia creación

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